No me gusta la Navidad. Es siempre la época del año en la que prefiero abstenerme de todos los preparativos de estas fechas. La decoración de la casa, las compras navideñas, la cena, los fuegos artificiales, los regalos, todo se vuelve un loquerío de gente con enormes bolsas de plástico que corren de un lugar a otra para comprar (siempre a última hora) las cosas que serán el deleite de la familia en la celebración navideña.
Lo que más preocupa a las personas es el tiempo. No hay tiempo para ir a comprar, no hay tiempo para decorar la casa: poner el arbolito, armar el nacimiento, ponerle las lucecitas a las ventanas y adornar con venados (llamense renos), papanueles, duendes y muñecos de nieve (si, si, de nieve!). No hay tiempo (ni plata) para comprar regalos a todos los primitos y sobrinitos. Todo se vuelve un zafarrancho, sin embargo, NUNCA se pierde el “espíritu navideño” (se supone que se refiere al amor, la paz y el nacimiento de Jesús; sin embargo en muchas familias no es así). Minutos antes de las 12, a todos les sale una aureola en la cabeza, sus mejillas se sonrrojan y siente ganas de abrazar a medio mundo.
Siempre tiendo a estar más gruñón que de costumbre en estas fechas, no me gustan las situaciones problemáticas y sobre todo en las que no puede hacer mucho por ayudar. El stress y la ansiedad se apoderan de todos y más que pasar un buen momento, la navidad se convierte en un infierno, una carrera en la que gana quién da más regalos o tiene la mejor cena o la mejor decoración. Pero… pero! esta navidad fue diferente, muy diferente a las otras navidades.
Todo empezó cuando mi mamá me dejó a cargo de la decoración. Ella se fue de viaje y me quedé en casa pensando que hacer. Empecé armando el nacimiento y el arbolito, gracias a la ayuda de mi enamorada, que estuvo presente para evitar que termine armando un terremoto en el pesebre. Acabo de recordar algo, y esta pregunta tiene que ver con el racismo, ¿ustedes son de las personas que ponen al pobre de Baltazar (el rey mago grone) al final? No es por ser racista pero nunca hay espacio suficiente para él, así que siempre lo pongo atrás a cuidar los camellos.
El 24 en la mañana llegó mi madre y con ella nos fuimos a hacer las compras de la cena navideña. Primero almorzar en un chifa junto con mi hermano y mi tía. Mientras comíamos, fuimos planeando la cena navideña. ¿Pavo? no, demasiado cliché ¿cerdo? no, me cae mal ¿pollo? puede ser pero… mmm. Asi que en ese momento se me ocurrió la gran idea: HACER UNA CAUSA RELLENA EN FORMA DE ARBOLITO DE NAVIDAD. La causa rellena es mi plato favorito, además de ser económico, práctico y nos iba a ahorrar mucho tiempo. Compramos las cosas en Metro y regresamos temprano a casa para empezar a preparar todo.
Ese mismo día en la mañana me pusieron Internet,, asi que decidí organizar una videoconferencia con mi familia que vive en EEUU, tanto mi tía y mi abuelo (aquí en Trujillo) como mis tíos en Miami disfrutaron de la velada e incluso brindaron a las 12 en punto celebrando la Navidad.
Asi que no puedo quejarme ni refunfuñar porque pasé una linda Navidad, a pesar que mi padre no estuvo presente, me llamó por teléfono y me dijo que pronto estaría conmigo. Debo confesar que lo extraño mucho… bueno, llegué al fin del post y ya saben, la Navidad es para pasarla con tranquilidad y sean creativos (y ahorrativos). Hasta la proxima. Jo jo jo, Feliz Navidad! (se me salió lo de Toribianito Frustrado) y aunque Papinuel no me visitó recibi un gran regalo. Adiós.





















Feliz Navidad Grinch!
Sabia que al final te ibas a unir a nosotros
Ahora eres uno de nosotros
…uno de nosotros
…uno de nosotros
…uno de nosotros
…uno de nosotros
…uno de nosotros
wajajaja (risa malevola btw)
Feliz Año
que buena idea la de la causa(quizá te la robe en la navidad de este año) xD
nooooooooooooooo!!! no soy uno más, no soy uno más!!! aun soy el Grinch!!!
Por qué Cerdo no? :S